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Artículos de opinión

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Soy Fisioterapeuta, pero no un quejica. Carta abierta al colectivo.

manos2Acabo de leer el siguiente artículo de lo que podría ser el resumen de las primeras Jornadas Profesionales de Fisioterapia en el Sector Privado, y que sitúan al intrusismo y la falta de reconocimiento social como principales problemas de los fisioterapeutas.

Se alegan como principales generadores de este problema el desconocimiento por parte del sector médico de nuestra profesión y capacidades, y el marco legal existente que permite la existencia de otros colectivos trabajando en tareas que consideran exclusivas de fisioterapeutas.

Todo esto a groso modo. Y vaya por delante que sólo soy lector de la publicación, no he asistido. Pero es la misma cantinela de siempre.

Dejemos de mirar hacia fuera exigiendo, en nombre del paciente y de su salud, por supuesto (nótese la ironía…) un marco legal que nos otorgue exclusividad. La pregunta no es si el pastel debería ser todo nuestro o no, sino si somos merecedores de ese pastel.

Soy Fisioterapeuta. Y así me presento. No lo hago como osteópata, ni como terapeuta manual ni de ninguna otra forma, aunque esas y otras disciplinas formen parte de mi formación y de mi día a día. Y me siento muy orgulloso de promocionar mi profesión de la mejor manera que se me ocurre: con responsabilidad y exigiéndome cada día más.

Pero no me siento parte de un colectivo que pelea por su trabajo desde la mediocridad intentando lograr exclusividades legales para las que, día a día, demuestra muy pocas aptitudes y actitudes. Ni parte de un colectivo que anhela un reconocimiento social que no se merece.

La situación de la fisioterapia en España, desde mi perspectiva, es tremendamente mediocre.

Un marco legal, un reconocimiento logrado desde la publicidad o una mejor posición en los servicios públicos de salud, no generaran un aumento de nuestra cualificación ni de nuestras capacidades y resultados. Y, si así fuera, sería tan ficticio como indigno.

Dignifiquemos nuestra profesión aumentando nuestras responsabilidades, esas que nos negamos a aceptar y delegamos constantemente en el colectivo médico; mejorando nuestros resultados, tan mediocres en muchos casos; siendo mejores que colectivos con los que compartimos nicho laboral dejando de verlos como simples estafadores como recurso mezquino para no observar nuestras propias incapacidades.

Sueño con formar parte de un colectivo valiente, capaz, seguro de sí mismo y de sus capacidades, responsable y moderno.

Y sueño con unos colegios de fisioterapeutas que fomenten todos estos aspectos y dejen de realizar quejas por situaciones que, al menos en parte, merecemos, y pretender reconocimientos desde la lamentación o la publicidad trivial.

Carlos Remis Modino.

Fisioterapeuta. Colegiado en el Colegio de Fisioterapeutas de Asturias.

Los tigres no beben Coca-Cola… y ahora tampoco los osos.

Hace ya un tiempo que escribí un artículo sobre las campañas de las empresas de refrescos con cafeína durante el verano en las que se fomenta el consumo de coca-cola y similares para conducir mejor. Todo esto con “reputados” y conocidos médicos que “amablemente” se prestan a ello. Este es el enlace al artículo. https://carlosremisfisioterapia.wordpress.com/2011/08/14/los-tigres-no-beben-coca-cola/

Pues hoy me he encontrado esta maravilla. Y aquí no soy irónico. Echarle un vistazo. Es un vídeo francamente bueno. http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=myxwCEGcBYc

Y aquí tenéis la página de la campaña.

http://www.therealbears.org/

No, no son mariposas en el estómago, es estreñimiento.

Hace tiempo que quería hablar sobre el estreñimiento… un tema como otro cualquiera. Debo ser un poco escatológico, porque incluso mi primera intervención en la televisión era para cocinar un plato “antiestreñimiento”. Era algo así como solomillo con frutos secos. Qué valiente…salir en la tele para cocinar hablando de ir al baño…

El caso es que creo que es un tema infravalorado. Uno recuerda perfectamente si hoy hemos dormido o no, incluso cuántas horas aproximadamente. Recordamos si hemos comido o no, incluso lo que hemos comido. Lo mismo con el ejercicio físico… o con la falta de ejercicio físico más bien (tiro de estadística… no es maldad…). Pero, ¿recordamos si hoy ya hemos ido al baño? Si eres de los que va todos los días, incluso varias veces, seguramente sí te acuerdas. Pero si eres de los que va de pascuas en ramos tal vez no lo recuerdes. Al fin y al cabo, ¿qué importancia tiene? Si lo normal es ir cada 1 ó 2 días…. o eso dicen.

Y el caso es que lo dicen. Las autoridades médicas, digo. La FEAD, Fundación Española del Aparato Digestivo, ha sacado una guía sobre el tema. Y, la verdad, no me gusta nada. Seguimos quitándole hierro al problema y dando cosas que son habituales en la población como normales. Y aquí como en otros temas habitual no significa normal.

http://es.scribd.com/doc/91631120/Guia-Estrenimiento-Para-Web-20120425180854

Nos pongamos como nos pongamos, no ir al baño todos los días, incluso 2 ó 3 veces, no es normal. Tampoco hay que asustarse, no, pero no es algo que podamos considerar como normal y tampoco como “bueno”. Si un día no vamos al baño, no pasa nada. Pero si nuestro tránsito intestinal nos obliga a pasar por el retrete sólo 3 veces a la semana, no esperemos nada bueno de esta circunstancia.

Los problemas pueden ser de lo más variado, puesto que el intestino grueso se encarga de un montón de funciones importantísimas y básicas para el organismo. Si nos centramos en las que se consideran propias de un Fisioterapeuta, los problemas lumbares originados directamente por esta causa son tan frecuentes como frecuente es nuestra mala relación con el aseo. De igual modo son habituales los problemas de rodilla, fundamentalmente la izquierda, por un mecanismo que en fisioterapia llamamos “facilitación neurológica”, algo tan sencillo como que alguno de los nervios básicos en la rodilla, como el N. Obturador, son influenciados por las tensiones de nuestro sistema digestivo. Qué decir igualmente de los problemas tantas veces atribuidos a la cadera y sus famosísimas artrosis, o los problemas inguinales… En fin, que la lista es enorme

Hace poco oía a un paciente decirme que, desde que le había hecho consciente de dónde radicaba su problema, jugaba con su hijo forzando sus lumbares o no en función de si había ido al baño ese día y de si la sensación después de ir había sido la de “descargar” completamente. Si había ido al baño, tenía carta libre para hacer cualquier salvajada lumbar. Si ese no era el caso… con cuidado.

Porque no se trata sólo de cuántas veces voy al baño al día (por favor, dejemos de hablar de cuántas veces vamos al baño a la semana…), sino de si además tengo un tránsito intestinal rápido. Pongo siempre este ejemplo cuando hablo con mis pacientes sobre el tema: en mi casa puede que todos los días saque “una” bolsa de basura para que se la lleve el camión todas las noches. Si esa es la “única” bolsa que hay, genial. Si lo que hago es sacar “una” pero siempre dejo 3 ó 4, y genero cada día una más… algo falla igualmente. Puede que vaya todos los días, pero sigo teniendo un problema por acumulación. Digamos que, si este es mi caso, estoy lleno de… desechos… por ser delicado.

Nuestro tránsito digestivo tiene que ser rápido. 48 horas desde que comemos hasta que lo que era alimento baje por el desagüe de casa ya empieza a ser demasiado. Pero, claro, surge la pregunta: ¿y cómo sé yo cuánto tiempo tarda mi sistema digestivo en realizar todo el proceso? Fácil. Remolacha. Un día te hinchas a remolacha (mejor al natural, que la de bote lleva azúcar…) y luego te vas fijando en el mágico mundo de colores que aparecerá un día en tu WC… básicamente color remolacha. Después es sólo cuestión de hacer cuentas.

“Vale, ya soy consciente de que tengo un problema… y, ahora, ¿cómo lo soluciono?”

Además de las habituales recomendaciones dietéticas, en el marco de la Fisioterapia las posibilidades son enormes. Una rama de ella, la Fisioterapia Visceral, tiene multitud de herramientas para lograr un mejor movimiento de todo el intestino grueso y del sistema digestivo en general. Combinado con la dieta, los resultados son fantásticos.

Así que, lo dicho, prestemos la atención que se merece a esa “llamada interna” y reconciliémonos con nuestras “pulsiones”.

Tu cuerpo no utiliza el mail para mandarte mensajes.

Algunas veces en la clínica, cuando sospecho que los problemas del paciente tienen su origen o son claramente influenciados por problemas personales, estrés, preocupaciones o situaciones de ansiedad, depresión, angustia… intento hacer ver al paciente la relación existente entre todo ello para que logre identificar cuáles son aquellas situaciones que facilitan o generan ese dolor de cabeza, de cuello, de espalda, esas dificultades digestivas…

Esta forma de trabajar es algo muy habitual dentro de los profesionales de la salud, pero muchas veces es una actuación que se utiliza cuando los “verdaderos” tratamientos no han funcionado como se esperaba y después de ir descartando diagnósticos relacionados con la fisiología, la anatomía patológica… Ahí es donde entra ya en escena el diagnóstico psicosomático, al final del todo.

En algún artículo anterior ya he hablado de la poca utilidad y del error de base que cometemos pensando en el diagnóstico único. En todos las patologías intervienen factores de lo más variado y atender a cada uno de ellos es básico para el resultado final del tratamiento.

Y cuando dejamos para el final las cuestiones psicosomáticas y las empezamos a considerar como el motivo único del problema, estamos mandando el mensaje de que todo lo anterior es mucho más importante y por eso va primero, y que cuando no encontramos otra solución al problema u otro porqué, acudimos al clavo ardiendo de las emociones y su influencia en el cuerpo. La separación entre cuerpo y alma aun es algo tremendamente afianzado en nuestra forma de entender el mundo.

Existen multitud de estrategias para trabajar con la parte emocional. Y provienen de mil ámbitos. Pero todos parten del “darse cuenta”, del ser conscientes de nuestra realidad y de cómo eso nos influye constantemente.

Me viene a la cabeza una campaña de publicidad de una compañía de seguros. Me parecía fantástica. Echarle un vistazo, no tiene desperdicio. Tu cuerpo no utiliza un SMS para mandarte mensajes. No esperes a que lo haga.”

http://www.youtube.com/watch?v=ux_vC2Mupso

Os dejo aquí además un enlace interesante que hace unos días tuiteé pero que merece la pena recordar.

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20110909/54213913374/lo-que-pensamos-varia-nuestra-biologia.html

Necesidad de información y Fisioterapia 2.0

Un amigo que vive lejos me llamaba hace unos días para decirme que se le había “salido” el hombro. Empiezo a explicarle lo que debe hacer, las posibles consecuencias, las cosas que tenía que tener en cuenta… y según le iba contando, iba dándome cuenta de que sabía más él que yo de anatomía del hombro, patología del hombro, recidivas de luxaciones… Todo buscado en internet.

No soy de los que teme a la información que un paciente puede encontrarse en la red, porque, en general, no hace falta ni siquiera hacer una criba muy grande para saber cuál es la información rigurosa y científica y cual no. La información que se encuentra suele ser de bastante buena calidad.

El problema creo que está en la desinformación inicial, en que los distintos profesionales de la salud que vamos tratando con el paciente no realizamos la obligada y necesaria (tanto como el propio tratamiento) explicación de todo lo relacionado con la patología o el problema en cuestión. El atlas de anatomía debería ser una herramienta indispensable en la consulta, así como el papel y el lápiz para dibujar y explicar. Es más, debería haber una asignatura en todas las carreras relacionadas con la salud con estatus de obligatoria (preferiría que no hubiera asignaturas obligatorias y que se llamaran necesarias… parece que sea algo impuesto… en fin… cosas mías…), en la que se tratara todo lo relacionado con pedagogía de la salud, con la forma de explicar a un paciente todo lo que le pasa, por qué le pasa, qué puede esperar de todo ello, qué es lo que él mismo puede hacer para solucionar el problema…

Ésta es una responsabilidad tan nuestra como la del propio tratamiento en sí mismo. E igual de importante. Hoy mismo aparecía este artículo hablando sobre el tema http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/04/11/videoblogs/1334124916.html

Por ese motivo surge este blog. Además de dar rienda suelta a mis opiniones sobre temas de salud, intento facilitar todo lo posible la resolución de todas las dudas que puedan surgir sobre el tema que sea. Ya seas paciente o no lo seas, te conozca o no. Estamos en la era de la comunicación y de la información… aprovechémoslo!

Fisioterapia 2.0.

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